miércoles, 21 de enero de 2009

Presentación del libro en Reinosa.





Presentación en Reinosa del libro "Del mito a la historia: guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria", publicado por la Universidad de Cantabria. Se realizó en la Sala de la chimenea, de la casa de Cultura de Reinosa ante unas treinta y cinco personas, el día 30 de enero a las 7:30de la tarde. Tras el acto de presentación se celebró un interesante debate, en el que se contrastaron opiniones y se compartieron anécdotas referidas a los del monte; cómo la referida a un asalto en un comercio de Matamorosa en octubre de 1939, en el que se cantó la siguiente coplilla:
La guerrilla la Langosta
es una guerrilla fuerte,
que se ha echado al monte
después de dejar el frente.

jueves, 15 de enero de 2009

Nuevo Blog: Microbiografías.

Aprovechando que hoy hemos llegado a las 1.000 visitas en la página, quiero compartir con vostros la creación de un nuevo blog: http://microbiografias.blogspot.com/

Con el objetivo de facilitar la consulta he creado nuevo blog, en el que se irán guardando las microbiografías de guerrilleros, huidos, maquis y enlaces que han aparecido publicados en estas líneas, así como las que en un futuro vayan apareciendo. Creo que también es una oportunidad, para que aquellas personas interesadas en el tema puedan hacer sus aportaciones en agrupacionguerrillerasantander@gmail.com , y que en la medida de lo posible nos haremos eco en el blog.

Para acceder al blog (pulsa aquí)

sábado, 10 de enero de 2009

RECUPERANDO LA MEMORIA: JULIO VÁZQUEZ


JULIO VÁZQUEZ GUTIÉRREZ nació el 24 de mayo de 1917en Obregón, importante población minera de la bahía de Santander. Con tan sólo 17 años participó en la huelga general de 1934. Al estallar la Guerra Civil se alistó voluntario para defender la causa republicana; se integró en el batallón 103, que fue destinado al cerco de Oviedo. Posteriormente, le tocó luchar en el frente de Reinosa. En plena guerra, se instruyó como tanquista, puesto que desempeñó durante el resto de la guerra. Tras la caída de Gijón fue evacuado a Francia, para reentrar en España por la frontera catalana y seguir combatiendo a las tropas franquistas. Tomó parte en las batallas de Teruel, del Ebro y en la retirada de Barcelona. Él estaba con las últimas fuerzas republicanas que cruzaron la frontera española.

En Francia, antes de salir a trabajar a una mina, pasó por varios campos de concentración. A donde volvió tras el desmoronamiento de la línea Maginot ante el avance de las tropas alemanas; en esta ocasión al famoso campo de Argeles-sur-mer. Tras la disolución del Régimen colaboracionista de Vichy, Julio Vázquez se fugó del campo para tomar contactos con los maquisards. Comprobó en primera persona cómo la policía española colaboraba con las tropas alemanas en la persecución de los republicanos. Fue detenido en la Gran-Combe, mientras realizaba una misión. En los interrogatorios fue torturado y posteriormente trasladado a España.

Comenzó en Barcelona su periplo por las cárceles españolas. Gracias a los contactos de una tía suya que estaba sirviendo en la ciudad condal, pudo ser traslado al campo de trabajadores de Cerro Muriano (Córdoba). En 1944 fue licenciado, no quiso volver a su pueblo por temor a ser represaliado y se trasladó a Barcelona, a casa de una hermana. Llegó enfermo de tifus y por recomendación médica accedió a volver a Obregón, porque el clima de Santander era mejor para recurarse. Sus miedos no se confirmaron, ya que las fuerzas vivas estaban demasiado preocupadas por cual sería el futuro del Régimen al terminar la Guerra Mundial.

A los pocos meses de su llegada, por medio de Inocencio Aja, entró en contacto con las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y empezó a colaborar en su reorganización. El trabajo se vio interrumpido el 18 de julio de 1945, al producirse la caída de las Juventudes, del Comité Provincial del PCE y de responsables de la Agrupación Guerrillera de Santander (AGS), organizaciones que estaban muy vinculadas. Julio Vázquez ingresó en la Prisión Provincial el 31 de ese mes, después de pasar varios días de interrogatorios en la comisaría. Salió en libertad el 24 de abril de 1947, para volver a ingresar el 2 de diciembre de ese mismo año, por dar apoyo a Inocencio Aja, que estaba intentando reorganizar la AGS, y a los guerrilleros que actuaban por el valle de Cayón, en su afán de escapar del acoso a que les tenía sometidos la guardia civil, después de la caída de Bonifacio Mazón y Enrique González Zurita. Por esta causa estuvo en prisión hasta julio de 1953.

Su compromiso con la lucha contra la dictadura franquista, le llevó a involucrarse en la lucha sindical que la mitad de los años sesenta se estaba desarrollando. Participó muy activamente en la huelga que se organizó en 1968 en la fábrica Nueva Montaña, lugar en el que trabajaba. En esta ocasión también fue condenado a prisión de la que no saldría hasta bien entrados los años setenta para retomar la militancia en el Partido Comunista de España.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Elegido por aclamación

Sí, fue un malentendido.
Gritaron "¡a las urnas!"
y él entendió "¡a las armas!"- dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.

Cuando envainó la espada dijo, dice:
la democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.

El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy - silencio -
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.

Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.


Ángel González

jueves, 18 de diciembre de 2008

Un días lluvioso sin Franco.



Un día lluvioso, como hoy, los obreros pusieron en marcha sus martillos neumáticos, ajustaron las cadenas y se llevaron por los aires la estatua del caudillo del centro de Santander. Este sueño, que inundó las noches de muchos represaliados, exililados, encarcelados, humillados por su gracia, se ha cumplido hoy 18 de diciembre de 2008. Antes de que dieran las nueve y media de la mañana, cuando aún la luz del día dudaba si brillar, se pusieron en marcha los obreros. Subieron a los andamios, tendieron sobre el caballo las cinchas y las cadenas que le debían librar del peso de la historia que soportaba.

La mañana fue larga, tuvieron que emplearse a fondo con los martillos neumáticos, y la radial para arrancar las raíces que el generalísimo había echado en la plaza. La gente se concentró para despedir, en una mañana de nubes y gotas, de frío y emoción, los malos sueños que embargaron a sus abuelos, a sus padres, a sus hermanos o quizás a ellos mismos.

Podríamos decir que es fin de un símbolo en la ciudad de Santander, sin embargo todavía quedan decenas de calles dedicadas a los generales victoriosos, a las batallas heroicas, a la falange y no se cuantos personajes oscuros, que llenaron de luto muchas familias. Podríamos decir que es el inicio del camino que nos lleve a desterrar los símbolos de la dictadura de nuestro mapa mental; pero no sé cómo interpretar que tras anunciar la retirada de la estatua de Franco, a quinientos metros, se haya inaugurado una enorme bandera, a modo de baluarte, de compensación, de aviso...

Hoy Santander está libre de él, del que representó la dictadura, la pérdida de las libertades, del miedo, de un tiempo triste...

Y yo, Valentín Andrés esto firmo en Santander, a 18 de julio de 2008

El último día de la Estatua de Franco en Santander.














































































































miércoles, 17 de diciembre de 2008

Presentación en Torrelavega.

Ayer se celebró en la casa de cultura de Torrelavega la presentación del libro "Del mito a la historia. Guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria. Al acto acudieron unas cien personas. A las que desde aquí agradezco su presencia y el interés mostrado en el debate. El éxito del acto se debe a la colaboración de Floren, Jose Manuel y Mariano, que además de mostrar su cariño, como siempre hicieron muestra de su buen hacer.
Un saludo a todos.