martes 12 de enero de 2010

Los 'maquis': de los montes al museo

Cuando un proyecto de esta naturaleza está a punto de ver la luz, se desatan las expectativas. La música suena bien: "Los maquis, mito y realidad". Este proyecto se materializará en el municipio cántabro de Val de San Vicente, entorno a la Semana Santa. Deseamos que despierte el interés de los visitantes por descubrir a las personas que a partir de 1937 se vieron obligados a saltar al monte, para escapar de la larga mano del franquismo, y sirva de reconocimiento de su esfuerzo y lucha por un mundo mejor. Por medio de una serie de una serie de paneles, fotografías y objetos de la época quieren recuperar las "Voces de la memoria olvidada". Deseamos que así sea, y que junto a las voces de Juanín y Bedoya, se puedan adivinar las de otras personas que no fueron alcanzadas por el halo del mito. Como por ejemplo la de Honorato Gómez Iglesias, nacido en ese municipio y miembro de la Agrupación Guerrillera de Santander.

Para leer la noticia del Diario Montañés pinchar aquí.

miércoles 28 de octubre de 2009

DEBATE SOBRE LA DESPOBLACIÓN RURAL EN TERUEL... y otros lares

El Diario de Teruel, de fecha 28 de octubre de 2009, publica en Tribuna Abierta este artículo de opinión, como respuesta a la serie de artículos de opinión que Sollavientos viene publicando en torno a la despoblación rural.

Despoblación y memoria



He leído con interés la Tribuna Abierta por el colectivo Sollavientos en DIARIO DE TERUEL y no quería dejar pasar esta oportunidad para terciar, por ser este un motivo de reflexión en numerosos foros rurales y del que no somos ajenos en La Gavilla Verde. Quisiera arrancar diciendo que coincidimos con el escrito de Alejandro J. Pérez Cueva. Su conclusión es demoledora por certera: “estamos ante la desaparición de una forma de habitar el territorio”.

Aceptar esa visión nos lleva a un nuevo escenario que obliga a preguntarnos ¿por qué ha sucedido este proceso de desintegración de las sociedades rurales y cómo queremos que sea esa nueva forma de poblar el medio rural? Otro día hablaremos de esto último. Antes debemos hacer memoria.

La propiedad y la tardía mecanización. Dos son las causas motrices de la actual situación de crisis demográfica: La propiedad de la tierra y la tardía mecanización del campo. A la primera, se quiso poner solución en el pasado, solo hace falta recordar los procesos de desamortización y la Ley de Reforma Agraria republicana. Ambos procesos perseguían la creación de una burguesía agrícola y frenar el poder y la mala gestión que la Iglesia, los aristócratas y los terratenientes hacían de sus discutibles pertenencias mientras la gente pasaba hambre. Ahora, hay más tractores que gente en los pueblos y como titula Julia Escorihuela su artículo, era muy duro vivir en el medio rural, podemos discutir, como ella hace, si ahora es duro, pero en el pasado convenimos que lo fue para los agricultores, ganaderos y trabajadores del campo, de la mina y del monte que no podían afrontar esa mecanización pues sus recursos económicos eran escasos, cuando los había. La única arma era llenar la casa de hijos, pero cuando estos marcharon se abandonó la agricultura productiva para dar paso a la agricultura de subsistencia. La emigración económica sería el factor determinante, pero deberíamos detenernos en analizar si hubieron otras causas y nosotros afirmamos que antes o a la par de la económica hubo una emigración política.

La república, el franquismo y la resistencia. Consideramos que se debe incluir en nuestros argumentos tres procesos políticos acaecidos en el siglo pasado que aún determinan nuestro presente y nuestro futuro: El advenimiento de la II República, la Guerra y la resistencia a la dictadura. El primer proceso, es emblemático pues supone el mayor esfuerzo para modernizar y democratizar nuestra sociedad. Nuestra guerra fue el primer episodio provocó el colapso de nuestra sociedad y destruyó, a parte de todas las ilusiones republicanas, la pérdida de numerosos medios humanos y materiales de los que se tardó en recuperarse décadas a nivel cuantitativo y nunca cualitativamente. La resistencia a la dictadura, protagonizada por los guerrilleros antifranquistas en nuestras tierras y las técnicas represivas para aniquilarlos, acabó por demoler a la sociedad rural. Se generó un nuevo escenario donde sólo podían gobernar los vencedores. A ellos, hay que atribuir la responsabilidad de la situación actual pues contando con todos los recursos y sin oposición alguna fueron incapaces de modernizar las sociedades rurales.

El poder, tras la guerra, no nace de la convención social, sino de la imposición. No es representativa del marco social de posguerra, sino del terror. Aunque no es una ley general, convendríamos que las personas afines a los valores republicanos, representaban el ansia de cambio que nuestro país necesitaba y formaban una red social innovadora e intelectualmente avanzada en los pueblos. Los que vencieron, representaban el inmovilismo, el mantenimiento de los privilegios de unos pocos y el carácter tradicionalista que ha gobernado nuestro país secularmente. Una élite rancia y holgazana incapaz de asumir que la educación y el voto debían ser universales y que todos debían tener acceso a la propiedad y al trabajo. La guerra condenará a los perdedores a la cárcel y al exilio y en las poblaciones rurales a una vigilancia asfixiante que les obligará a buscar nuevos horizontes.

Y en eso llegó el maquis. La aparición de la guerrilla marcará otro capítulo de violencia política. Independientemente de la simpatías que despierte la resistencia armada al franquismo, los guerrilleros representaran un peligro eminente para los que favorecían la dictadura, pero también a los que habían luchado contra ella. Las personas que apoyaron a los guerrilleros serán víctimas de unas políticas represivas de gran envergadura. Pero la represión no tenía ojos ni corazón y con la aparición del Decreto Ley de Bandidaje y Terrorismo y el nombramiento del General Pizarro como Gobernador de Teruel, con supremacía sobre los gobernadores de las provincias vecinas, abrirán un periodo de despoblación forzosa de incalculables consecuencias.

Hemos asistido a relatos de víctimas de la represión en los que se repetía el consejo que recibían de los guardias más humanitarios: Váyanse, busquen otro lugar para vivir, aquí es imposible y la muerte acecha. Y eso ocurrió. Las personas de izquierdas, aquellas que contestaban la implantación de la dictadura y la desaparición de sus derechos, hubieron de huir de sus pueblos, cuando no fueron encarcelados o murieron por “auxiliar a los bandoleros”. No pocas personas conservadoras siguieron su ejemplo, a pesar de contar con los medios necesarios para seguir trabajando hubieron de huir pues faltaba la seguridad para realizar sus tareas con normalidad. La fiscalización de la producción y el estraperlo serán también determinantes. El racionamiento se mantuvo más allá de lo razonable por los beneficios que obtenían de él las autoridades y estraperlistas y por la coherción que significaba para el campesinado sin herramientas para organizarse y defender sus derechos. Se podría aceptar la mayor o menor importancia de este hecho. No puede aceptarse que debamos obviar estos procesos para analizar las causas de nuestra actual despoblación. Habría que añadir el nulo interés que el franquismo tuvo por el campesinado, por las provincias de interior, las que seguimos huérfanas de infraestructuras y servicios, si no eran para realizar tareas de control social. El franquismo gastará todos sus desvelos en la necesaria industrialización del país y en el olvido del sector primario.

La democracia. Llegada la democracia nos encontramos con diversas paradojas. La primera es que en treinta años de ayuntamientos democráticos y de políticas europeas de desarrollo rural, se han mostrado incapaces de parar este proceso de consecuencias terribles. La otra paradoja, es que contamos con unos servicios impensables treinta años antes, cuando los pueblos son una especie de geriátricos autogestionados y donde el llanto de un niño es motivo de alegría. En los pueblos no se vive mal, se vive de lujo en comparación con los problemas de desarrollo personal y laboral que los ciudadanos pueden encontrar en los suburbios de la ciudad estado. Pero, claro, pueden ir al cine.

Existe la sospecha que no hay interés institucional por la repoblación, al contrario, existen fuertes intereses para que nuestros pueblos acaben vaciándose. Por un lado, ahorraría cantidades importantes de servicios y, por otro, habría un fácil acceso a nuestros recursos sin resistencia para poderlos explotar o como mínimo para levant ar vallados que generaciones futuras deberán tumbar. Víctor Manuel Guíu, lo escribía en esta páginas “En nuestra mano está, al menos, alzar la voz para impedir que se esquilmen los últimos recursos que contiene. En nuestra mano está, al menos, alzar la voz para impedirlo.” Podemos dar por muerta una cultura, una forma de vivir que si no estamos atentos y la registramos, perderemos una riqueza brutal: toponimia, oficios, artes, gastronomía, silvicultura e incluso la propiedad de la que se adueñan avezados amigos de lo ajeno con la manipulación de catastros y registros. Ya saben que cuando un cadáver entra en descomposición, aparecen los carroñeros. Resistiremos, en eso no hemos cambiado ni debemos.

PEDRO PEINADO
Presidente de La Gavilla Verde

www.lagavillaverde.org
Extraído de http://sollavientos.blogspot.com/2009_10_01_archive.html

domingo 4 de octubre de 2009

2010: UNA GAVILLA PARA MI PUEBLO.


Cómo los sueños necesitan tiempo para poderse materializar, quiero empezar hoy a soñar, cuando todavía siento el sudor del viaje en la espalda; cuando la emoción que ayer vivimos al cerrar las jordanas cantando a coro “La estaca” se esconde en las lágrimas que no dejo brotar. Mi primer pensamiento es como trasmitir los ánimos suficientes a los amigos de la Gavilla Verde (sí a tí: Pedro, Conchi, Puri, Juambe, Teo...) para que las fuerzas no os flaqueen. Habéis construido algo grande, muy grande, tan grande que hacéis que se encuentren bien los guerrilleros que fueron condenados durante muchas décadas al olvido, devolviéndoles la voz y el calor del cariño.

La utopía a veces nos hace guiños para que sepamos que es posible, que “si yo tiro fuerte por aquí, y tú tiras fuerte por allí, seguro que cae... y nos podremos liberar”. El paso del tiempo nos resta pulso e ímpetu, pero hay veces, y no sé porqué, el corazón golpea más fuerte. Miras a tu alrededor y eres consciente de que estás rodeado de gente con la que compartes el ritmo y la emoción. En esos momentos te das cuesta que es posible. Quizá sea una ilusión, pero es tan grande y tan fuerte que espero poder volver a reencontrarme con ella en las próximas jornadas de “El maquis en Santa Cruz de Moya”.

Una Gavilla Verde para mi pueblo, Santa Cruz de Moya.

Presenación en la Libre (Libería Alternativa)

El día 8 de octubre realizaremos una nueva presentación del libro, estaba vez en la Libre. Será una ocasión para intercambiar opiniones, compartir un momento de discusión y debate.

martes 29 de septiembre de 2009

E·xposición: Crónica de la guerrilla antifranquist


El 1º de octubre se presentará la exposición: Maquis. Crónica de la guerrilla antifranquista. Elaborada por La Gavilla Verde con la ayuda del Ministerio de la Presidencia. La
exposición nace con la esperanza de poder exhibirse en todo el territorio, pues quiere ser el resumen de lo acaecido por la resistencia española en Francia y España. Cuenta con veinte paneles en los que se exponen los antecedentes, la presencia territorial, la vida cotidiana y el trabajo realizado para conservar la memoria del movimiento guerrillero.

Nos vemos en las JORNADAS EL MAQUIS EN SANTA CRUZ DE MOYA


Los próximos1, 2 y 3 de octubre de 2009 se celebra en el pueblo conquense de Santa Cruz de Moya las X JORNADAS EL MAQUIS. CRÓNICA RURAL DE LA GUERRILLA ESPAÑOLA. MEMORIA HISTÓRICA VIVA. No es la primera vez que he podido participar en estas jornadas, que organiza La Gavilla Verde. Desde aquí quiero felicitarles por su esfuerzo continuado, ya que en estos tiempos la razón solo tiene posibilidad de hacerse un hueco desde la constancia y el trabajo bien hecho. Ellos reunen los dos requisitos, y además son capaces de trabajar con un cariño y compromiso tal, que se nota desde el primer instante que te adentras por la calles del pueblo y entras en contacto con las gentes de la Gavilla.

El sábado día 3 de ocubre participaré en la mesa Fascismo y Represión en la Posguerra. con una charla sobre la represión de la guerrilla en Cantabria; junto a Mirta Núñez Díaz-Balart y Joan Antón Mellón.

Para acceder al programa provisional de las jornadas pinca aquí...

miércoles 5 de agosto de 2009

Exposición fotográfica: Crónicas de retaguardia

En la Sala Ángel de la Hoz del Centro de la Imagen de Santander, se celebra una exposición fotográfica sobre la retaguardia en la Guerra Civil. Sus puertas estarán abiertas desde el 7 de agosto hasta el 5 de septiembre. Recoge fotografías tomadas principalmente en la Ciudad de Madrid, y se sitúan desde febrero de 1937, comó se puede apreciar en la fecha de un periódico de la CNT, y se extienden hasta la primavera, si nos dejamos llevar por la forma en que sus personajes aparecen vestidos. Para más información podéis consultar en:
www.cdis.es
http://cronicasderetaguardia.es